Zaragoza 15 de diciembre de 2022
En este último año, hemos visto reflejadas las consecuencias de una nefasta gestión de la sanidad pública en Aragón. Problemáticas como la falta de personal, el alquiler de suelo quirúrgico privado, el conflicto perpetuo con el servicio de ambulancias, el cierre de los servicios de urgencias de Atención Primaria, la escasez de plazas PIR en la salud mental, el colapso del hospital infantil y la noticia de la construcción del macro hospital privado de Quirón (con la perspectiva de que sean derivados usuarios de la Sanidad pública con su correspondiente traspaso de la financiación que debería destinarse a mejoras de nuestra sanidad), son solo unos pocos ejemplos del año tan oscuro que la ciudadanía aragonesa hemos sufrido en nuestra salud.



