Pensiones,
SMI, crisis que no se vieron venir... La economía no es una ciencia exacta,
pero hay una razón que explica por qué las predicciones yerran en muchas
ocasiones: la ideología y los intereses partidistas
La economía es una ciencia social, pero no es una ciencia exacta. Pese a ello, hace ya mucho tiempo que las principales instituciones económicas, así como gobiernos, universidades y los propios economistas recurren de forma constante a las predicciones. Estas se aceptan casi como verdades reveladas y ya forman parte de la propia esencia de la teoría económica. El problema es que esos pronósticos fallan más de lo que aciertan.
